Zac Efron revive a Ted Bundy en Extremadamente cruel, malvado y perverso

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Extremadamente cruel, malvado y perverso se llama el filme de Netflix en que Zac Efron encarna a Ted Bundy, el asesino serial que conmocionó a EE.UU. en los años 70.

Ted Bundy marcó a los estadounidenses no sólo por haber sido uno de los asesinos en serie más feroces de la historia, sino también por mostrar una cara amable, culta y atractiva. Zac Efron se mete en su piel en Extremadamente cruel, malvado y perverso (Extremely wicked, shockingly evil and vile), filme que relata su historia en Netflix.

Lo primero que hay que decir es que el actor realiza un buen trabajo dándole aires de grandeza, poder de manipulación y seducción, carisma y, obviamente, atractivo físico a este asesino y violador que asoló diferentes zonas de EE.UU. en los años 70.

La premisa del filme era narrar todo desde el punto de vista de Liz, la madre soltera que se enamora de Bundy y se niega a creer la veracidad sobre sus crímenes durante años. La actriz Lily Collins está a cargo de ese rol y lo hace con solidez, pero la mayor parte de la cinta se ve eclipsada por Ted/Zac.

De hecho, la película —cuyo título proviene de las palabras que usó un policía para describir a este asesino en serie— está lejos de condenarlo y se hace un poco cómplice de sus intentos denodados por demostrar su inocencia, abandonando un tanto el supuesto de presentar los hechos a través de la mirada de Liz.

La amiga fiel

Ahora, si tuviéramos que escoger una actuación descollante, la que de verdad lo es es la de Kaya Scodelario , quien interpreta a la amiga fiel de Bundy, Carole Anne Boone. Irreconocible y convincente, se transforma en un punto alto durante toda la segunda mitad del filme.

Asistimos aquí, en síntesis, a una cinta más que destacable, con un guión bien escrito, con buenas actuaciones (ojo con John Malkovich y Haley Joel Osment, sí, el niño de Sexto Sentido) y una dirección a la altura por parte de Joe Berlinger.

Efron, ese actor que hace tantos años se hiciera conocido por High School Musical, le da el peso necesario al protagonista, pero, sea a propósito o no, tanto él como el guión eclipsan a las víctimas, algo que no debería haber ocurrido.

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