La ciencia detrás de tu canción favorita

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Alguna vez te has preguntado ¿por qué te gusta la música? Podríamos decir que más que un gusto, es un instinto, pues todos los humanos somos capaces de disfrutarla, aún sin tener educación musical alguna.

Desde los bebés que se emocionan con el ‘Babyshark’, hasta tu tía que enloquece con Chayanne, -sin olvidar por supuesto, los momentos en los que suena nuestra rola favorita: subimos el volumen, improvisamos el karaoke washawasheando a todo pulmón, tocamos la “batería invisible” que tenemos en el volante del auto o el escritorio de la oficina y sacudimos la cabeza de arriba a abajo al ritmo que marcan las bocinas- todos amamos la música; pero ¿por qué?

Hace unos meses, un grupo de investigadores se dio a la tarea de medir la actividad cerebral que produce la música que nos gusta y con electroencefalogramas realizados a distintas personas, descubrieron que la música es capaz de estimular el sistema de recompensas de nuestro cerebro, es decir, el sistema que produce y transmite dopamina cuando comemos, tenemos relaciones, o realizamos cualquier actividad placentera, se activa cuando escuchamos música, llegando a producir -en algunos casos- efectos fisiológicos como lágrimas, escalofríos o incluso, paliar los efectos de la demencia y otras enfermedades.

Alguna vez te has preguntado ¿por qué te gusta la música? Podríamos decir que más que un gusto, es un instinto, pues todos los humanos somos capaces de disfrutarla, aún sin tener educación musical alguna.

Desde los bebés que se emocionan con el ‘Babyshark’, hasta tu tía que enloquece con Chayanne, -sin olvidar por supuesto, los momentos en los que suena nuestra rola favorita: subimos el volumen, improvisamos el karaoke washawasheando a todo pulmón, tocamos la “batería invisible” que tenemos en el volante del auto o el escritorio de la oficina y sacudimos la cabeza de arriba a abajo al ritmo que marcan las bocinas- todos amamos la música; pero ¿por qué?

Hace unos meses, un grupo de investigadores se dio a la tarea de medir la actividad cerebral que produce la música que nos gusta y con electroencefalogramas realizados a distintas personas, descubrieron que la música es capaz de estimular el sistema de recompensas de nuestro cerebro, es decir, el sistema que produce y transmite dopamina cuando comemos, tenemos relaciones, o realizamos cualquier actividad placentera, se activa cuando escuchamos música, llegando a producir -en algunos casos- efectos fisiológicos como lágrimas, escalofríos o incluso, paliar los efectos de la demencia y otras enfermedades.

Tal es el caso de Martha González, una bailarina de la tercera edad que fue diagnosticada con Alzheimer y que gracias a una terapia experimental con música pudo recordar y reproducir los movimientos del ‘Lago de los Cisnes’ sacándola momentáneamente su demencia avanzada.

El estudio titulado La música y las funciones del cerebro: excitación, emociones y placer fue publicado por la revista científica Frontiers in Neuroscience y nos ayuda a entender los efectos de la música en nuestro estado de ánimo, tal y como lo describió Gustavo Cerati con la frase “pones canciones tristes, para sentirte mejor….”

Fuente: Sopitas

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