La Cerveza artesanal, para paladares exigentes y poseedores del buen gusto

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Por Pablo Queipo V.

Fuentes: fortuneespanol.com – ngensapnol.com-kioskodelahistoria-food and pleasure-bonbiveur.es

La Craft Beer o Cerveza Artesanal

La craft beer se fabrica en forma artesanal en cervecerías pequeñas y sólo suele conseguirse regionalmente. Su origen reside en el movimiento craft beer de Estados Unidos. Allí, craft beer significa que un cervecero fabrica la bebida en pequeñas cantidades en forma tradicional, al margen de las grandes empresas. Sin embargo, esta definición no es trasladable a todos los países. ¿En Estados Unidos, “pequeña cantidad? significa 9.5 millones de hectolitros de cerveza. En muchos otros países, la cifra remitiría a una cervecería mayor y no a una artesanal. Por eso algunos especialistas recomiendan definir la craft beer por su gusto: con notas de lúpulo y de un aroma intenso.

Cómo se fabrica…

En general se fabrica de acuerdo con algunos estándares de pureza. Esto quiere decir que la cerveza contiene sólo agua, levadura, lúpulo y malta. Hay múltiples variedades de combinación con esos ingredientes que permiten millones de variaciones de sabor. En el caso de la craft beer también es muy importante que sólo se empleen ingredientes naturales y no se usen aromas o conservantes artificiales. Incluso en las cervezas que tienen sabor a mango o arándanos no hay mangos o arándanos de verdad. El verdadero arte reside en combinar el agua, la levadura, el lúpulo y la malta de tal manera que den un sabor frutal.

¿Podemos elaborar nosotros mismo nuestra cerveza artesanal?

En teoría sí. Mucha gente fabrica su propia cerveza en el garage de su casa. Sin embargo, la cosa no es tan simple y quien lo intenta en casa se da cuenta rápidamente de que el asunto es más bien complejo. Se necesita mucha perfección y paciencia para crear una cerveza rica. No es algo que se haga apenas en una tarde libre. Se recomienda hacer un curso de cerveza artesanal antes de poner manos a la obra. Muchas de las cervecerías artesanales los ofrecen. Los cerveceros por pasatiempo no suelen producir más de 200 litros de cerveza al año.

 La Cerveza Artesanal en México…

Aunque el consumo de cerveza en México se remonta a la llegada
de los españoles, todavía para mediados del siglo XIX era costosa de adquirir, debido al alto precio de importación del lúpulo. Ya para inicios del siglo XX, las dos mayores cerveceras del país estaban es- tablecidas y tenían una producción masiva. No obstante, el consumo local de marcas artesanales es relativamente nuevo y no fue hasta 1996 y 1997 que dos de las urbes más grandes del país, Monterrey y Ciudad de México, tuvieron disponibles este tipo de bebidas.

Para degustar la mejor variedad de cerveza hay tres destinos que no se pueden pasar por alto. El primero es Guadalajara, en Jalisco, donde la fábrica de Minerva produce siete variedades diferentes, entre ellas, las europeas kölsch y viena, además de dos temporales; también es una de las marcas más sencillas de encontrar en todo el país. Otro lugar donde la cultura cervecera comienza a competir con la del vino es Tijuana, Baja California. Aquí Azteca Brewery inició labores en 1921 y se mantiene independiente y orgullosa de su ciu- dad hasta el día de hoy; incluso el nombre de sus botellas hace referencias regionales. El lugar está en Avenida Revolución, una de las más concurridas y vivas de Tijuana, y cuenta con su propia sala de producción y salón de degustación.

En la Ciudad de México no faltan productores, pero la experiencia se disfruta mejor en los bares con etiquetas artesanales nacionales e internacionales, como El Depósito. Si bien aquí no existe la michelada o cubana, sí hay diversos bocadillos para degustar etiquetas como Tempus, Jabalí y Lágrimas Negras, con el propósito de incrementar la cultura en torno a la cerveza y la variedad por la que estaban sedientos los mexicanos.

Estados Unidos…

Aunque la cerveza comercial de este país podría suponer que no existe más que descubrir, no hay que dejarse llevar por esta impresión, pues aquí inició el movimiento de la bebida artesanal. Luego de que la administración de Jimmy Carter quitara las regulaciones sobre la producción de esta bebida en 1979, aunado a la búsqueda de sabores y consistencias que sólo se conocían en Europa, renació la cultura cervecera en ciudades como Portland, Oregón, la meca del movimiento. Actualmente, el estado cuenta con 266 breweries, entre los que destaca Widmer Brothers, abierto en 1984 y con una gran variedad de ales además de Hefe, una hefeweizen estilo americano. Tras el éxito de sus productos, abrieron Widmer Brothers Pub, en Pearl District y donde se pueden probar las seis diferentes botellas, así como dos temporales.

Otro lugar donde los amantes de esta bebida se pueden sorprender es Santa Cruz, California, lugar donde inició la tradición de celebrar el día internacional de la cerveza en 2007. Si deseas disfrutar de unas costillas y 17 marcas diferentes con una buena velada llena de blues, Mission St. Barbeque es tu lugar. Otra alternativa es Santa Cruz Mountain Brewing, que celebra eventos donde se pueden catar sus siete creaciones, entre porterstout ales.

Un último lugar donde vale la pena destapar una botella más es Snake River Brewing, que toma su nombre del mismo río que pasa cerca de Jackson, Wyoming. Sin importar si es temporada de esquí o un verano caluroso, la fábrica cuenta con un bar familiar y un menú con carne –de búfalo y res–, mariscos y pasta que combina a la perfección con sus 10 estilos diferentes de cerveza; todo elaborado con productos regionales para apoyar su desarrollo. ¿Qué tal una lager estadounidense ahora?

España…

¿Qué sería de las tapas sin una pinta? La cerveza es parte de la dieta mediterránea y, contrario a otros países, la manía por esta bebida no parece decrecer en España. Es el cuarto productor en la Unión Europea y ahora busca renovar la gama de sabores disponibles en el mercado artesanal con notas de limón, manzana, frambuesa, miel, café y chocolate en cada botella. Una de las comunidades que brilla por su producción y consumo es la sureña Andalucía. Aquí, la rubia, la morena o una sultana de la Califa sobresalen entre las varias propuestas que ofrece el casco antiguo de Córdoba.

Otra marca con corazón cordobés es Son, que se puede disfrutar en el bar Maquila, el primer brewpub en la ciudad de Sevilla que fabrica su cerveza in situ. Ya sea en botella o barril, la variedad incluye porteramberIPA y hasta una pumpkin ale. Para terminar de descubrir los sabores de los nuevos maestros cerveceros es preciso acercarse a la costa de Cataluña, en Barcelona. Entre marcas como Nomada Brewing, Guineu y La Pirata para elegir, lo mejor es dirigirse a La Cerveteca –si se está en Barcelona– y acompañar una botella con una tapa; o a La Cruz de Malta si se está en Madrid.

Australia…

Corría el año de 1770 cuando el HMS Endeavour llegaba a Botany Bay con un cargamento de cerveza, utilizada para hidratarse y evitar el escorbuto; desde entonces, esta industria se ha desarrollado sin parar a lo largo de Australia. Prueba de ello es Cascade Brewery, la fábrica más antigua (1824) y en funciones del país en Hobart, Tasmania, así como Coopers (1862) y Carlton Brewery (1864), que hoy pertenecen a grandes corporativos y exportan sus productos alrededor del mundo.

Sin embargo, la cultura artesanal también llegó a la tierra de Down Under, y sumado al concepto de moderar su manera de beber –que incluye la calidad de lo que beben–, ha resultado en 410 breweries que no se dejan opacar por los gigantes comerciales: incluso, han logrado colocar la pale ale como la cerveza artesanal más consumida en Australia. Pirate Life es una cervecera que lleva sólo dos años funcionando y ya se posiciona como una de las mejores en el país; además de contar con un pub en Adelaida, donde nació la marca, se puede encontrar en las diferentes boutiques de cerveza alrededor del territorio australiano. En la misma ciudad, el Hotel Wheatsheaf ofrece una variedad de cervezas nacionales, así como de diferentes marcas del globo. Otros bares favoritos son: Archive Boutique, en Brisbane, y Hobart Brewing Company, en Tasmania, que renuevan la oferta para refrescarse tras una expedición en The Outback.

Alemania…

No se puede hablar de cerveza sin pensar en las bellas campiñas bávaras y el mítico Oktoberfest. Los maestros cerveceros de este país han llevado su conocimiento a todas partes del mundo desde el siglo X.

Aunque el día de la cerveza aquí es el 23 de abril, el nuevo panorama de micro cerveceras despliega un abanico de opciones que revitaliza estilos clásicos como el pilsner kölsch gracias a las lagunas que tiene la Reinheitsgebot o la Ley de pureza de 1516, donde se establece que la cerveza sólo debe contener lúpulo, agua y cebada malteada.

Uno de los mejores lugares para re descubrir esta cultura es Múnich, donde no debes distraerte con la fábrica de Weihenstephan –la más antigua del mundo, fundada en 1040–, sino dirigirte a Crew Republic, a media hora del centro de la capital de Baviera, para probar variedades ajenas a la cultura germana como las IPA, así como stouts ales alemanas. Una opción más céntrica en la ciudad es Brewery in the ice factory –Brauerei im Eiswerk GmbH, en alemán–, que tiene al maestro cervecero Martin Zuber encargado de producir tres botellas distintas: Josephs Spezial (café), la frutal Weizenbock Mandarin y la fermentada tres veces Bourbon Rock; todo esto, en un sitio histórico.

Si el tiempo no permite explorar ciudades cerveceras tradicionales como Bremen, Colonia o Bamberg, Berlín brinda la oportunidad de conocer diferentes bares y boutiques como Bierfabrik y Monterey Bar para el viajero apresurado y deseoso de explorar los sabores germanos.

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