Así era el Titanic

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A 108 años del día en que el RMS Titanic se hundió en el Océano Atlántico, esa fatídica madrugada del 15 de abril de 1912 (2 de la madrugada), todavía nos intriga la vida dentro del trasatlántico más grande de la época. 

La mayoría conocemos los hechos básicos de la tragedia, gracias a reportes de la época y películas como la protagonizada por Kate Winslet y Leonardo DiCaprio en 1997. Pero el Titanic fue más que la historia de amor entre Jack y Rose.

El Titanic fue uno de los cruceros construidos en Belfast con tecnología que en su época era lo más avanzado en aeronáutica.

Era considerado “indestructible”. Los constructores del barco confiaron tanto en su destreza que su arquitecto, Thomas Andrews, incluso acompañó al barco en su viaje inaugural.

Para ahorrar espacio y por considerarlos innecesarios, llevaron muy pocos botes salvavidas.

Su capitán, Edward John Smith, era un reconocido marino británico de amplia trayectoria. Él también creyó que sería un viaje tranquilo y sin contratiempos.

Querían aparecer en los diarios por llegar en tiempo récord a su destino. Por desgracia sí fueron y siguen estando en los titulares, pero por el deceso de cientos de personas.

Así era un ticket de entrada para el inmenso Titanic.

Todos sabemos sobre el trágico hundimiento del barco en fondo del océano después de chocar contra un iceberg. 

Fueron 1.200 vidas perdidas ese día. Muy pocos se salvaron, la mayoría de primera clase. Y precisamente ese es uno de los mayores misterios que rodean al viejo transatlántico.

¿Cómo era la vida a bordo? ¿Qué diferencias había entre los pasajeros? ¿Cómo era el estilo de vida a bordo antes de que sucumbiera en el mar?

Los pasajeros del Titanic se dividieron en tercera, segunda y primera clase, dependiendo del precio del boleto.

Y había mucha diferencia entre lujo, trato y tipo de camerinos en cada clase. La tercera clase estaba poblada principalmente por inmigrantes que buscaban nuevas vidas en Estados Unidos. 

Sus camerinos eran muy sencillos y pequeños. 

Por desgracia muy pocos de tercera clase sobrevivieron pues los escasos botes que habían eran destinados a primera y segunda clase. 

Hace un par de años fueron localizados algunos menús del Titanic. El 14 de abril, en tercera clase comieron harina de avena, sopa y rosbif. Un menú sencillo, similar al de los trabajadores en las calderas. Así eran los boilers dentro del barco. 

En segunda clase las cosas eran distintas. Aunque más modesta que la primera clase, tenían salas de estar, comedores más amplios y áreas de descanso.

Sus camerinos eran más acogedores, con un pequeño sofá y una cama amplia.

El menú que encontraron de segunda clase fue el del 11 de abril: avena, fruta, carnes preparadas de diferentes formas y huevos para el desayuno. 

En la primera clase del Titanic el lujo era desbordante. Sus corredores y pasillos eran de maderas finas. 

Probablemente es lo que mejor se recrea en las películas.

Las habitaciones tenían camas amplias. Pero también mesas, sillones y espacios mucho más acogedores. Había gimnasio y salas de descanso.

Obviamente solo para primera clase.

Los corredores y escaleras eran majestuosas, la sala de fumar lucía sillones de piel y lujosos candelabros. 

Nada que ver con la famosa escalera de segunda clase. ¿Te acuerdas de la peli?

En el puente D, los pasajeros de primera clase tenían un gran comedor de casi 1000 m² con 554 plazas. En las mesas se podían acomodar de dos a doce personas. Se admitían niños únicamente si había sitio para ellos.

Así como múltiples cafeterías, terrazas y salas de estar, también había squash y baño turco.

Entre otros restaurantes, bares, terrazas y cafeterías.

¿Quién iba a pensar que todo acabaría debajo del mar?

Luego de que la madrugada de ese 15 de abril chocara contra un iceberg.

Así era el Titanic, el trasatlántico cuya historia sigue siendo impresionante.

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